¿Necesita un intérprete para un congreso o reunión de negocios? Yo puedo ayudarle.

Interpretaciones que te devuelven la vida

Interpretaciones que te devuelven la vida

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Después de tanto tiempo esperando, por fin llegó tan ansiado y, a la vez temido, evento.

Tras un mes preparando los glosarios, estudiando la vida y milagros de los ponentes y desesperada ante mis notas horrorosas (pero no por ello menos eficaces), me desperté el día en sí a las 7:15 con un dolor de cabeza que tumbaría a un gigante, tras una larga noche de insomnio cortesía de Antena 3 y sus películas de terror, dispuesta a hacer la interpretación de mi vida.
Cuadernito en mano, ristra de bolígrafos en el bolso (por si acaso), empecé a revivir intensamente los momentos previos a mi examen de final de máster… y el pánico se apoderó de mi.

Desde siempre he tenido una gran confianza en mi memoria (actitud que tanto profesores como colegas han alabado), pues esta siempre me ha ayudado a la hora de recordar detalles y anécdotas de los discursos; pero soy muy consciente de que la memoria no lo es todo en interpretación y, en ese momento, la evidencia se hizo patente.

Así que no me quedó más remedio que armarme de valor y presentarme allí, delante de una treintena de personas que no había visto en mi vida (30 personas son muchas si las ves a todas sentaditas mirándote con cara de interés), respirando profundamente y repitiéndome una y otra vez que todo intérprete pasa por eso varias veces en la vida.

De izquierda a derecha: cuadernito de notas, bolígrafos A, B y C (por orden de importancia). Falta el micrófono, que es uno de esos inalámbricos que pesan más que yo.

Y al final… pues al final fue más de lo mismo, el que trabaje habitualmente como intérprete conocerá esta historia de memoria. Los ponentes, más que acostumbrados a dar charlas con intérpretes, estaban en su salsa, el público la mar de interesado no le quitaba los ojos de encima, como todos provenían del mismo “mundillo” la charla fue de lo más distendida, me sentí tan cómoda (después de haber esperado una enumeración de todos los tecnicismos listados en el diccionario cualquier cosa era agradable) que hice mi trabajo como mejor sabía hacerlo y, al final, todos a casa contentos.

No hubo juegos de palabras enrevesados, ni chistes verdes que solo ellos comprendían, ni referencias irónicas al último discurso de Obama… Solo personas charlando tranquilamente de lo que les gusta e intercambiando ideas.

Si es que a los intérpretes nos gusta ponernos en lo peor. Las notas se adaptan a la situación en que se encuentre el intérprete en cada momento y, en mi caso, volvieron a cumplir su función (y yo con miedo a que la mano se me hubiera oxidado en este tiempo).
Personalmente fue una experiencia que elevó al máximo mi autoestima profesional, me confirmó algo que ya sospechaba: que puedo hacerlo y, en cuanto a mi posición profesional, me ayudó a reafirmar algo que se me estaba empezando a olvidar, que ante todo amo mi trabajo.

 
Y es que no hay nada como el trabajo bien hecho. Y a vosotros, ¿qué os hace profesionalmente felices?

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Sobre mí / María Fernández-Palacios

Intérprete de conferencias autónoma en activo y traductora, amplia experiencia en congresos y convenciones de alto nivel.

Últimos comentarios

  • Traducir es descubrir
    octubre 19, 2012 at 10:08 am Responder

    ¡Enhorabuena por haber superado la prueba de fuego!

    Creo que nos ha pasado a todos: ponernos siempre en lo peor, y luego respirar del alivio después de haberlo conseguido. Yo creo que solo por eso merece la pena pasar por esta experiencia, ¡la sensación que te llevas a casa no tiene precio! ;)

    Un abrazo,

    Laeticia

    • traduccionespalacios
      octubre 23, 2012 at 9:37 am Responder

      ¡Muchas gracias Laeticia! La verdad, aunque no fuera mi primera interpretación la oxidación que tenía en la mano por la de tiempo que hace que no tomo notas me estaba poniendo de los nervios. Pero al final resultó que era como montar en bici, una vez que se aprende no se olvida, aunque al principio cueste un poco.
      Y la sensación de alivio cuando terminas es como dices, increíble.

      Un abrazo.

  • traduccionesyedra
    octubre 19, 2012 at 8:44 pm Responder

    ¡Enhorabuena! Hay que mirar a todo siempre con un poco de positivismo, se trabaja mejor ;)
    Un abrazo,

    Yedra

    • traduccionespalacios
      octubre 23, 2012 at 9:38 am Responder

      ¡Hola Yedra!
      Pues tienes toda la razón, ser un poco positivo de vez en cuando no hace daño a la salud y deja la autoestima bien alta y muchas ganas de seguir trabajando.

      Un abrazo.

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